Padres, ¿qué tan involucrados deberían de estar en el proceso de admisión? (Demo)

Es increíble imaginarse que ya nuestros hijos están alistándose para entrar a la universidad. Los vimos nacer, crecer, convertirse en hombres y mujeres, y hoy, ya están escribiendo ensayos y llenando formularios que los ayudarán a inaugurar su vida adulta.

Una de las preguntas que más nos hacemos cuando los vemos en esta fase es, ¿deberíamos de ayudarlos con sus aplicaciones, o deberíamos dejarlos que resuelvan por si solos? Una de las mejores analogías para enfrentar esta situación es llevarlo al sector deportivo: ¿eres un coach, una cheerleader, un espectador, o ese padre que vocea desde las gradas?
La mejor de estas opciones es ser un coach: convertirse en esa persona que ofrece las herramientas para que tu descendencia pueda ser exitosa. Y entonces, ¿cómo puedes hacer esto? Existen diversas formas en las que puedes ayudar para que tu hijo o hija sea admitido a las mejores universidades. A continuación, te presentamos algunas de ellas:

  • Estás presente para ser guía o soporte: en muchas ocasiones, los procesos de aplicación pueden ser arduos y complejos. Como padre, es importante que le des apoyo a ese hijo o hija que esté buscando ser admitido a la universidad con la que sueña, y que siempre pueda encontrar la motivación necesaria para que sepa que lo puede lograr.
  • Ayuda a tu hijo con la información financiera: para conseguir becas y prestamos, tu hijo necesitará llenar formularios con información a la que no tiene acceso. Ayúdalo a llenar estos formularios, para que así tenga más chances de estudiar de forma económica, o hasta sin costo alguno.
  • Ayúdalo a elegir las universidades a las que aplicará: si tu hijo tiene decenas de posibles candidatas, ayúdalo a definir mejor sus prioridades para que así se enfoque en las 8-10 mas importantes.
  • Puedes visitar con ellos las universidades, pero déjalos que hagan las preguntas: acuérdate que ellos son los que tendrán que vivir en ese lugar por cuatro o más años, no tú.
  • Ofrece sugerencias si te preguntan: si no te las están pidiendo, ¿por qué ofrecerlas?
  • Nunca escribas sus ensayos: esta es una de las partes más personales de toda aplicación, y los que revisan esto en las oficinas de admisiones podrían darse cuenta de inmediato.